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7 ago 2018

La razón del corazón (Cuento-narración)

"El corazón tiene razones que la razón no conoce"
(Blaise Pascal- matemático, físico y filósofo, 1623-1662)

"Le habían trasplantado el corazón. Cuando despertó y abrió los ojos, se encontró con la mirada hermosa de una enfermera. Unos ojos negros que serán imposible de olvidar -pensó-. Porque aparte de esto, no recordaba nada, ni siquiera el tiempo que había permanecido así, ni el motivo, ni su nombre. Cuando pasaron los días y se puso al corriente de su enfermedad cardiaca y comenzaba a recuperarse, enseguida quería empezar su vida normal. Consciente de que en su cuerpo interno existía un motor extraño que le hacía funcionar, no notaba mucha diferencia de tener otro corazón al suyo, es más, a veces sí; existía el silencio. En otras se ponía la mano en el pecho, escuchaba los latidos y contaba sus pulsaciones. Su ritmo era normal, y la respiración normal. El nuevo corazón parecía que se adaptaba perfectamente a su cuerpo, o al revés; su cuerpo se acomodaba perfectamente al nuevo corazón.
   Fue posteriormente cuando empezó a notar ciertas divergencias en su organismo. En ocasiones parecía que entraba en debate, pues su mente le ordenaba una cosa, y su corazón le dictaba otra. Así se encontraba la mayoría de veces en multitud de ocasiones. Por ejemplo, en el día de votaciones electorales, su pensamiento le hacía enfrentarse con su nuevo órgano. A veces se le mostraba pequeños tics nerviosos que le empezaron a preocupar a su mujer. Entonces ponía la mano en el nuevo corazón y se excusaba diciendo que necesitaba un descansito, pero realmente, esa excusa era para poner en orden sus ideas y sentimientos y tomar una decisión. Así, iba notándose en sus hábitos cotidianos con este dilema, que poco a poco, notaba que le era complicado de solucionar, pero que a la vez, se le hacía ya como una costumbre, el debatir y el de plantear nuevos principios.
   Se preguntaba muchas veces por la procedencia de su nuevo huésped, pero incluso en ciertas preguntas el corazón le respondía con unas fuertes sacudidas que le impedían momentáneamente respirar.
   Otras veces se sentía obligado por su nuevo inquilino a tomar ciertas decisiones y aparcar las viejas ideas de su mente, como si él pusiera unas condiciones para terminar de habitar en su cuerpo. Por mucho que intentara esa reconciliación, no encontraba la manera. Era como si habitará un ser extraño en ciertas circunstancias.
Poco a poco, su vida se iba modificando. De repente aparecían cosas a las que apreciar a lo que antes le eran indiferentes. Su personalidad se transformaba sin apenas darse cuenta, y el tiempo, una vez más, hizo un cambio, logrando que fuera otra persona dirigida por los sentimientos del corazón.
   Nunca había sentido la necesidad de disfrutar de los paseos nocturnos y de apreciar la luna. Y nunca se sintió tan necesitado de que unas gotas de lluvia bañara su cuerpo. Y que la música, la literatura y el arte, ahora le eran de gran importancia. Sus preferencias y aptitudes diarias habían cambiado. Realmente era como si fuera otra persona, o más bien, como si otra habitara dentro de él. Y aunque pensaba que ya lo tenia todo conocido, siempre se encontraba sorprendido con alguna novedad. Incluso notaba que su mujer le amaba más. Para sus familiares y amigos, se había convertido, casi por decirlo, de la noche a la mañana, en otra persona. Como si el lado bueno de un mister Hyde se hubiera apoderado de su antigua personalidad."

El miedo al lobo (Cuento-narración)

"Cuando el ser humano supera la maldad,
 se convierte en monstruo"

"Hacia el año 1980 corrió la noticia que en un pueblo rural, andaba por el lugar una pareja de lobos salvajes. Los lugareños del pueblo cogieron miedo y pusieron los gritos al cielo. De su vieja iglesia, hicieron sonar sus campanas como aviso de una gran alerta. El lugar se convirtió en una fortaleza. Los niños por seguridad dejaron de salir de sus casas y de acudir al colegio. Lo que quedaba en esas fechas de corrales y granjas de gallinas se reforzaron. Apenas andaba el personal por sus calles. Parecía un pueblo abandonado. Los pocos hombres ágiles se habían agrupado para hacer una batida y así lograr no solo capturarlos, sino matarlos.
   Pasaron unos días sin éxito. Aún así para algunos, sus animales aparecieron muertos. El pastor se encontró unas ovejas muertas. Lo mismo le ocurrió al ganadero. Todo resultaba muy sospechoso. Los hombres intensificarón sus batidas. Y por donde pasaban lo devastaban todo por su desesperación. Arrasaban los campos incluso con pequeños incendios. Allí donde había un recodo sospechoso de maleza lo destruían. Los incendios ocultaron algunos caminos forestales y exterminaron a otras especies autóctonas de árboles y animales. Destruyó rincones hermosos de la naturaleza dejándolo tan estéril como un paisaje lunar.
   El hombre se había vuelto más salvaje que los lobos. Cuando terminaron de peinar la región sin localizar a los carnívoros, los afectados por la muerte de sus animales empezaron a reclamar su recompensa con algún tipo de ayuda o de subvención de su ayuntamiento. Estaban sedientos de venganza y proclamaban justicia y protección de esos animales salvajes.
   El alcalde que parecía el más cuerdo en aquellos momentos, salió a la calle con una antigua escopeta y disparó algunos tiros al aire calmando al personal.
   Al día siguiente decretó en voz alta una ley local que decía:
 "Queda totalmente prohibido, con pena de condena; a toda aquella persona que: maltrate, capture, o de muerte, a cualquier tipo de árbol, animal o flora silvestre". 
"Que Dios cuide a estos seres de la naturaleza y que la proteja de la presencia del hombre".
                                                      *****

4 ago 2018

Una vecina muy sexy (Cuento-Narración)

"El erotismo es cuando la imaginación
hace el amor con el cuerpo"
 (E. Boundzeki Dongala)

"Esperaba con locura que llegara la temporada de verano. Era la época del año de la que se sentía más atractiva. Estaba muy harta de estar desapercibida el resto de los meses. Su trabajo consistía simplemente en estar en una mesa y controlar el producto que desprendía esa cadena de montaje de la multinacional. Ocho horas cada día, en ese puesto de trabajo y con los mismos gestos, era más que suficiente para terminar agotada. Muchas veces se identificaba con esos productos que escupía la cadena, un bulto más que igual que su D.N.I., llevaban un número de serie impregnado en su superficie. Cuando salía de trabajar, el cansancio y las obligaciones diarias la mantenían ocupada. Era una mujer soltera que había dedicado la mayor parte de su vida al trabajo desde que se fundó la empresa hasta la actualidad, terminando en esa mesa de verificación. Sus otros compañeros supieron apañarse bien y estar en un puesto de trabajo mejor. Por lo tanto, en su vida no tenía mucha relación ni familiar ni de amistad. Se sentía sola, desconocida y anónima.
   Por eso, cuando llegaba el verano, era el momento de la libertad y de llamar la atención. Entonces florecía en ella un ser que habitaba en el mundo preparada para ser admirada.
   Sabía que dentro de la normalidad, lucía un cuerpo espléndido, y aprovechaba el calor de la temporada para mostrarlo a ser posible, con toda su desnudez. Cuando visitaba la playa, aprovechaba la multitud para exponer su físico. Entonces empezaba a percibir las miradas de atracción que desprendía su cuerpo.
    Para ella era el momento de máxima lucidez, gozaba conmoviendo atracción y admiración hacia su cuerpo;  y a la vez, hacia su ego. Cuando estaba en su casa hacia todo lo hacedero para ser observada. Abría todas las ventanas mientras ella iba haciendo sus labores desnuda.
   Cuando notaba que ya contaba con los suficientes admiradores incluso camuflados a veces, se mantenía más tiempo en esa ventana haciendo disfrutar al espectador voyeurista del momento. En ciertas circunstancias se ponía lentamente cierta lencería sexy para más atracción.
   Lograba conseguir un cierto número de admiradores que disimuladamente la contemplaban, unos incluso con prismáticos, algunos la fotografiaban y otros la filmaban. A ella no le importaba, más bien se sentía agradecida y excitada a la vez. Unas veces oía a algunas vecinas que la menospreciaban y la criticaban  en voz alta por el descaro de su aptitud, para que se dieran por enterado toda esa parte del vecindario. Pero esto solo le provocaba más incitación. Otras veces se tumbaba en su cama y lentamente se acariciaba los pechos y se masturbaba. Cuando alcanzaba el éxtasis, lo hacía gritando de placer. Esos poderosos gemidos se hacían notar por la vecindad. Algunos atrevidos espectadores que ya no se ocultaban, llegaban incluso a aplaudirle, pidiéndole otra y otra.
   Igualmente hacía cuando se encontraba con un amante ocasional, practicaban el amor como si se trataran de unos verdaderos actores pornos. Toda una función.
   Había conseguido hacer de su espectáculo un arte. Cada vez aumentaba el número de público y de sus seguidores. Nunca se había sentido tan admirada y apreciada.
   Cuando salía por la calle y era reconocida, muchos se acercaban a felicitarla pidiéndole un autógrafo o haciéndose un selfie. Su vida se había convertido en la de un artista sexymbol famosa. Su popularidad iba creciendo, saliendo incluso en los medios de comunicación. Una revista de arte erótico la contrató. Así fue como el destino le dio una oportunidad para cambiar su vida y salir de ese antiguo anonimato".
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22 jul 2018

La metáfora del caracol- (narración)

"Algunos, pocos, están en la arena; los otros, espectadores,
juzgan desde la grada. Así no corren el riesgo de morir, ni el de vivir"
(La arena-199. El Puente de Fuego- Rafael Argullol)

Esto no es un cuento. Más bien, es una metáfora real.

"En un abandonado huerto  resistiendo el descuido del tiempo, se mantenía en pié un viejo manzano. Alrededor de él vivía una familia de caracoles, que felices andaban a sus anchas limitadas por las cuatro paredes que bordeaban el territorio.
   Como es típico en la vida de un caracol, en los días secos permanecían quietos y ocultos dentro de su caparazón, escuchando durante el día el canto permanente de las chicharras y por la noche, la de los grillos.
   Los días de lluvia era como una celebración, se despertaban y empezaban su recorrido por ese pequeño campo alimentandose y aireándose. El hijo de uno de ellos, todavía adolescente, empezaba siguiendo el rastro de sus padres, y en su lento caminar iba recorriendo y conociendo a la vez el grandioso mundo que representaba ese huerto. Poco a poco y sin darse cuenta, fue independizándose de su familia trapicheando a sus anchas por el jardín.
   Un día después de otra lluvia, entraron unos intrusos humanos en ese pequeño territorio salvaje. Era un matrimonio mayor que hablaban de recetas de cocina con caracoles: caracoles en salsa, caracoles con conejo, caracoles a la brasa, etc.. y en una bolsa recogían a todos los que se encontraban a sus pasos. Nuestro caracol adolescente, se libró de ser recogido tras ocultarse lentamente en un recodo de una piedra. Había escuchado la conversación y no le había gustado. Entonces comprendió que sus vidas corrían peligro cuando vio que sus familias estaban desapareciendo del campo al ser introducidos en esa misteriosa bolsa.
   Cuando el matrimonio se fue y pasó el peligro, logró reunir al resto de los supervivientes y trató de convencerlos de que más temprano que tarde debían de salir de allí y cambiar de hábitat.
   El resto de los caracoles lo miraban cómo a un joven que había tomado miedo, no logrando convencer a ninguno de ellos. Así que decidió que la fuga la tenía que hacer él solo. Al día siguiente emprendió su propuesta. Eligió un muro y empezó a ascender por su pared. Esta labor le costaría algunos días, pues la pared era casi lisa y además empezaba a apretar la calor, lo que tendría que ocultarse dentro de su carcasa y continuar cuando el tiempo le fuera favorable.
   Cuando esto ocurrió, prosiguió sus ascensión a lo que esperaba un nuevo mundo. Estaba un poco debilitado pues en esa pared no pudo encontrar nada para alimentarse, y desde su altura podía ver como sus compañeros andaban por el huerto y se alimentaban de sus hierbas. Cuando llegó a la cornisa de la pared, descansó un rato y trató de alimentarse con un manojo de hebras secas que habían crecido ahí. Se asomó lentamente por el otro borde y ahora le tocaba descender.
   Unas cuantas horas le costó bajar por esa pared. Por fin llegó a la nueva superficie. Era una superficie que desconocía, pues era el duro cemento de su acera. Estuvo desconcertado y pensaba que quizás se había equivocado en su decisión, pero tenía que continuar y no mirar hacia atrás ni sentirse ante los suyos como un fracasado.
   Pensó otra vez  que tendría que cruzar esa travesía y que una vez estuviera al otro lado, quizás encontraría el nuevo mundo deseado. Cuando emprendió la nueva marcha y rastreaba lo que ahora sería la calzada, tuvo la mala suerte de ser aplastado por los neumáticos de un coche, terminando con la existencia de este joven caracol. Sus restos rápidamente fueron devorados por un equipo de hormigas que residían alrededor, dejando sin rastro testimonial de su vida. Por muy insignificante que fuera, así terminó la ilusión de alguien que deseaba un mundo mejor y la esperanza de tener libertad y seguridad."

(Por todos aquellas personas que perdieron la vida tratando de cruzar una frontera por tierra o por mar, en busca de un mundo mejor)
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8 jul 2018

El poder de "The dark side of the moon" de Pink Floyd. Cuento -narración

"La música constituye una revelación más alta que ninguna filosofía"
(Ludwig van Beethoveen, 1770-1827)
"La amistad es como la música: dos cuerdas del mismo tono vibrarán a la vez  aunque sólo se pulse una" (J.Quarles 1624-1665, poeta inglés)

"Cada día cuando llegaba a su casa después de su jornada laboral, solía quitarse los zapatos y darse el relax de tomar una cerveza bien fría y antes de tumbarse en el sofá, solía ponerse su disco preferido de Pink Floyd "The Dark Side of the Moon". Siempre lo hacía a la misma hora, sobre las 20,30h, y siempre a un volumen que se podía considerar notable; ni muy alto, ni muy bajo. Siempre procurando no molestar ni ser molestado por algún inconformista de ese sonido. Era el momento predilecto de cada día; ser invadido y penetrado por esa música experimental. Cuando acababa el disco le costaba volver a integrarse en la dura realidad y en su mente se volvía a repetir fragmentos de sus canciones llegándolas a silbar reiteradas veces.
   Llevaba incluso años con la misma función musical y con el mismo disco.Se podía decir que era el fan nº 1 de ese Lp. Una auténtica y magistral obra de arte- se decía-. Quizás la única persona que la haya escuchado y apreciado unas mil veces, saboreando minuto a minuto y nota por nota el sonido que desprendía los surcos de ese disco.
   El vecino de al lado era la primera víctima de esas sesiones diarias de Pink Floyd. Al principio era tolerable y después le era soportable, además de inevitable que a pesar de todo oyera cada día como aquel que dice, la misma canción; pues el sonido musical penetraba en su casa. También a base de escucharlo tantas y repetidas veces, acabara por gustarle y terminando por adquirir el mismo disco.
   Para escucharlo y no ser disonante, procuraba ponerlo a la misma hora que su vecino, lo cual el sonido empezaba a subir de tono, sin que ambos vecinos se dieran cuenta. El vecino de este vecino, empezó a contagiarse y a gustarle el mismo repertorio y acabó por hacer lo mismo, con lo cual ya eran tres que a la misma hora hacían sonar esos deliciosos temas al unisono.
   Y como si fuera una enfermedad contagiosa, la cosa fue propagándose de vecino a vecino y calle por calle, así hasta llegar a todo un barrio. Y de un barrio a toda una localidad. El proyecto sin quererlo
pretenderlo, iba para más. Pronto fue una región entera, después fue sumándose otras hasta cumplimentar el país. Poco a poco el tema se externalizaba hacía Europa. Un barrio, una provincia, un pueblo, otro país. Así sucesivamente de norte a sur del mundo, y de este a oeste. Era lo más impresionante de lo que se pudiera imaginar. El mundo entero escuchando al mismo tiempo las mismas canciones. Los trabajos y los negocios se paraban. Los vehículos hacían un alto en su recorrido, dando igual en donde se detuvieran, pues era imposible que cualquier ser se ocultase y huyera de ese sonido, porque las canciones caían como lágrimas desde el cielo y penetraba hasta en los sótanos de la Tierra. El mundo entero permanecía en silencio, atónito escuchando mientras sonaba por completo el disco. Era imperdonable interrumpirlo. Era algo sagrado que había descendido hacia el mundo como una inesperada gracia divina. Todos los habitantes del mundo habían deseado un acontecimiento así de grande. Donde en todos esos minutos de duración musical se sentían únicos y unidos. Era el logro más universal y pacífico desde que comenzó el mundo, algo que no había conseguido ni las religiones ni la política.
   La gente tarareaba las canciones respetuosamente como si fuera un himno propio, y cuando llegaba la canción "Time", el mundo entero se estremecía como si de un seísmo se tratara, porque el tic-tac del tema, resonaba como si un potente reloj estuviera instalado en el cielo. Era el momento más significativo de la obra.
   Nada más importaba en el globo terráqueo en ese momento musical. Había noticias de que muchos enfermos habían mejorado en su salud, y que los índices de depresión habían descendido lo suficiente que se llegó a la conclusión de que era curable sin necesidad de medicamento. El nivel de estrés se había reducido y la gente parecía mas afable desde cualquier rincón del planeta. Incluso en los países bélicos trataban de negociar la paz. La esperanza surgió, y la vida cotidiana se estaba convirtiendo en una vida soportable y habitable gracias a unas canciones. Desde entonces, la música se declaró como el mejor bien patrimonial para la humanidad".
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10 jun 2018

Max Stirner- El Único y su propiedad

"Decir que el Estado debe tomar en cuenta nuestra humanidad, 
equivale a decir que debe contar con nuestra moralidad"
(Max Stirner- Cap-II. El propietario. El Individuo)

*Su nombre era JOHAN GASPAR SCHMIDT  (educador y filósofo alemán, nació en Bayreuth el 25 de octubre1806 y murió 26 de junio de 1856) pero se hacía llamar por el seudónimo de STIRNER. De su vida apenas se conocen datos precisos: cuando su descubridor JOHN HENRY MACKAY, el poeta del anarquismo, escribió su biografía en 1898, ya había transcurrido más de cuatro décadas después de su muerte. De STIRNER  se sabe que estudió en universidades, asistiendo en Berlín a las clases de HEGEL, SCHLEIERMACHER, MICHELET, entre otros. Compartió las penalidades de los intelectuales independientes que se opusieron al Estado de Federico Guillermo y su filosofía oficial. La penuria económica fue la compañía más fiel de toda su vida, que se mal ganaba trabajando como publicista, traductor y maestro en una escuela de señoritas. Una única caricatura dibujada por ENGELS en 1842 es la única imagen que se conserva de su fisionomía. Según MARX, fue un apóstol que lucha contra molinos de viento. En la época de su primera aparición, en 1844, "EL ÚNICO Y SU PROPIEDAD" no despertó tan solo un vivo interés. La obra salió a la luz bajo el signo del escándalo, STIRNER era, y el propio ENGELS lo reconoció, la cabeza más lúcida y profunda del circo de filósofos y revolucionarios de Berlín. Su obra pasaría desapercibida por espacio de casi medio siglo. Y no fue hasta 1890 cuando fue redescubierta por MACKAY.  Entonces el Anarquismo adoptó "EL ÚNICO Y SU PROPIEDAD" como la biblia del nuevo mundo.
   Como para la mayoría de los filósofos revolucionarios y utópicos de su época, la -Educación- era un tema fundamental para STIRNER.  Afirma el autor en su texto que por encima de todo le preocupa  -lo que se hace de nosotros y de nuestra educación-. 
 "Lo mejor de la infancia pasa sin que tengamos que luchar contra la razón. Siquiera nos cuidamos de ella, no tenemos nada que ver con ella, rechazamos la razón: El convencimiento es entonces un absurdo: sordos a las buenas razones y a los argumentos sólidos, reaccionamos, por el contrario, vivamente bajo las caricias y castigos. El hombre ya maduro difiere del joven en que considera el mundo tal como es, sin ver por todas partes mal que corregir, entuertos que enderezar, y sin pretender modelarlo sobre su ideal".
   Su sistema se basa en una crítica a la educación humanista de contenidos clásicos y reclama una pedagogía más cercana a la vida misma, que desarrolle al espíritu de creatividad más que la sumisión al dogma y prepare a los hombres para el ejercicio de la Libertad. En palabras de STIRNER , "frente al humanismo y al realismo podemos llamarnos, si es un nombre lo que se desea, MORALISTAS, pues nuestro objetivo es la -formación moral-.
   En su primer capítulo EL ABSURDO "Yo he basado mi causa en nada", arremete con dureza contra la causa divina. "Dios es todo en todo, de suerte que todo es su causa. Pero nosotros, nosotros no somos todo en todo, y nuestra causa es bien mezquina, bien despreciable; así, debemos servir a una causa superior. Está claro; Dios no se preocupa más que de lo suyo, no se ocupa más que de sí mismo y solo en sí." También expone la causa que defiende la humanidad, cuyos intereses hay que defender como nuestros: "¿que causa defiende? ¿su causa es la de algún otro? ¿no sirve a una causa superior?. No, la humanidad no se reconoce más que a sí misma, la humanidad no tiene otro objetivo que la humanidad, su causa es ella misma".
   "Dios y la humanidad no ha basado su causa en nada, en nada que no sea ellos mismos. Yo basaré, pues, mi causa en mi; soy como Dios, la negación de todo lo demás, soy para mi todo. Soy el único.
Si Dios y la humanidad son poderosos con lo que poseen, hasta el punto que para ellos mismos todo está en todo, yo advierto que a mí me falta mucho menos todavía y que no tengo que quejarme de mi vacío". 
   "Yo no soy nada, en el sentido del vacío; pero soy la nada creadora, la nada de la que yo mi creador lo crea todo".
   "Lo divino es la causa de Dios; lo humano, la causa del hombre. Mi causa no es divina ni humana; no es lo verdadero, ni lo bueno ni lo justo, ni lo libre; es lo mio; no es general, sino única, como soy único".
   También contra el patriotismo: "Mirad a un pueblo redimido por nobles patriotas; los patriotas caen en la batalla o revientan de hambre y de miseria; ¿que dice el pueblo? ¡Abonado con sus cadáveres se hace floreciente!. Mueren los individuos por la gran causa del pueblo, y el pueblo se limita a dedicarles alguna otra lamentable frase de reconocimiento, guardándose para sí todo el provecho. ¡Esto se llama egoísmo lucrativo!. ¿No os sugieren nada estos ejemplos?. ¿No os invitan a a pensar que el egoísta tiene razón?. Yo, al menos, aprendo de ellos, y en vez de continuar sirviendo con desinterés a esos grandes egoístas, seré yo el egoísta".
   "No admito nada por encima de mi. Cuando más nos sentimos a nosotros mismos, más irrisorio nos parece lo que habíamos creído insuperable".
  En el capítulo VIII -Mis relaciones- es una crítica contra el Estado: "El Estado es la condición indispensable del desarrollo integral de la humanidad. Ciertamente, lo fue tanto tiempo como nos propusimos desarrollar la humanidad; pero ahora que queremos desarrollarnos, no puede sernos ya más que un estorbo".
   "El mejor Estado es evidentemente el que contiene los ciudadanos más fieles a la ley. A medida que el noble sentimiento de la legalidad languidece y se extingue, el Estado, que es un sistema de moralidad y la vida moral misma, ve bajar sus fuerzas y decrecer sus bienes. Con los buenos ciudadanos desaparece el buen Estado; zozobra en la anarquía. "Respeto a la ley!" tal es el cimiento que mantiene de pie todo el edificio de un Estado. "La ley es sagrada; y el que la viola es un criminal". Sin el crimen no hay Estado. El mundo moral, y es el Estado, está lleno de corruptos engañadores, de embusteros, de ladrones, etc.."
Contra el partidismo, "Los miembros de todo partido que atiende a toda su existencia y a su conservación, tienen tanta menos libertad, o más exactamente, tanta menos personalidad, y carecen tanto más de egoísmo, cuanto más completamente se someten a todas las exigencias de ese partido. la independencia del partido implica la dependencia de sus miembros".

   Un ensayo profundo y muy interesante. Es una declaración del ser -único y propietario de su persona-, que no dejará indiferente a todos aquellos que de alguna manera quiere comprometerse con la libertad personal. Un acercamiento a un concepto diferente y quizás chocante, del que no estamos acostumbrados acerca del individuo, y lo que significa la propiedad de ser uno mismo. Un alegato sobre el egoísmo: la de anteponer tu libertad propia como principal elemento para la libertad individual ante todas las cosas, porque ante todo está uno mismo, y no convertirte en un "verdadero súbdito" a merced de los intereses marcados por el Estado a través de sus políticas, religiones e instituciones, etc..
El texto no ha perdido su vigencia actual, pues en los momentos que nos encontramos viviendo con nacionalismos, independencias, leyes retrógradas que atentan contra la libertad individual y crisis políticas, es un buen momento para encontrarnos con sus palabras. Quizás en esta situación y con su ayuda, comprenderemos mejor el funcionamiento socio- político global.

"Yo camino entre los hombres como entre los fragmentos del futuro: de aquel futuro que yo contemplo" (Nietzsche)

Desesperación 4º parte (continuación final)

"Cada vez que te veo
olvido por un momento
que soy feo a mis propios ojos
por no haberte conseguido..."
(Leonard Cohen-La Energía de los Esclavos)
Continuación...
¿Por qué continuaba su mujer visitando aquel piso, ahora aparentemente vacío donde yació un cadáver? ¿Que interés había?. El nuevo acontecimiento le desbordaba. Solamente le surgían nuevas preguntas, y decidió que el tiempo hablará. Su incapacidad por enlazar el suceso le obligaba a llenarse de paciencia y dejó transcurrir sin remedio los días, no quitando importancia a lo sucedido. La relación de pareja era la rutina de siempre. Por parte de ella, lo llevaba en secreto, como si no tuviese nada en especial que contar. Y por la parte de él, solamente se mantenía pacientemente a la espera de algún suceso o comentario, en estado de observación permanentemente, disimulando su vigilancia.
   Un día sonó el teléfono. Sonó tres veces seguidas y se silenció. A continuación volvió a sonar otras tres veces y volvió a silenciarse. Era una llamada un poco sospechosa que ponía sobre aviso. Una llamada al teléfono de casa que no dejaba huella de quien llamaba. Entonces él sospechó que algo nuevo iba a ocurrir. Tenía que estar atento a  posibles acontecimientos. Y efectivamente así sucedió. Su mujer rompía una pequeña rutina que era motivo de sospecha y volvió a seguirla en los momentos que le eran posibles. En uno de esos momentos, vio como su mujer se encontraba en un bar con un hombre alto, calvo y corpulento, que daba mucho respeto solo con mirarle. Tras una conversación, su mujer le entregaba un sobre que el hombre sin mirar el contenido se metió en el bolsillo de su chaqueta. Se supone que debe ser dinero-pensó-. Esto es un tema que parece interminable, y no sé cual será su fin.
   Ahora necesitaba ayuda, ya no sabía si debía continuar siguiendo a su mujer, o tratar de seguir a ese hombre corpulento. Intentar saber algo más de él, por lo menos saber a donde se dirige. Conseguir una pista más para atar el drama que estaba viviendo. Esperó que saliera su mujer, si saliera con suerte primero y expiaría al corpulento. Y eso es lo que hizo. El calvo salió a la calle con paso firme y decidido, caminando entre la multitud y mezclandose entre ella que con dificultad  le costó seguirle. Casi lo pierde varias veces de vista si no llega a ser por la peculiar calva que poseía.Tras cruzar varias manzanas, el hombre entró en un edificio y subió unas escaleras que daban la entrada a un portal donde había un rótulo que decía "Jefatura de Policía". ¿O ese hombre es policía. o entra en ese lugar para delatar algo?- se preguntó-. Esta vez no iba a esperar, enseguida continuó por las mismas escaleras y entró. Disimuladamente buscaba en la sala de espera al individuo calvo, pero este no estaba ahí, estaba hablando con otros alrededor de una mesa. Parece que es un funcionario del estado -se dijo-. El corpulento se sacó la chaqueta mientras hablaba al personal, tocando con una mano el bolsillo donde se había metido el sobre. La colgó y al girar mostró una pistola que llevaba sujeta al cinturón, a la vez que no dejaba de dar órdenes a lo que aparentaba ser su equipo de hombres.
El funcionario no parece ser cualquier cosa- se volvió a decir entre si-, más vale que me largué lo antes posible sin llamar mucho la atención.
   El camino de regreso no iba a ser alentador. Nuevas divagaciones se presentaban en su mente.
Podía tratarse de un inspector encargado en el asunto de Irene -pensó-, y el sobre que le entregó mi mujer podía tratarse de cualquier información menos dinero. Pero en ningún momento le he visto mirar su contenido; más bien da la sensación, que parece que sabe lo que hay en su interior -siguió pensando mientras caminaba-. Tiene pinta de chantaje o de mantener un silencio.
   Ahora sabía algo más, sabía que su mujer no estaba sola en este  turbio asunto. Y era a ella a quien debía vigilar y a la vez cuidar, porque nunca se sabe las sorpresas que puede encontrase uno en el camino. Además la compañía con la que ella contaba, era la misma policía. Y precisamente ese tipo corpulento no tenía cara de ser muy comprensivo.
   A partir de ese momento tomó la decisión de olvidarse del piso, ni siquiera acercarse -quizás lo estén vigilando- pensó-, tendré que dejar que las cosas prosigan por sí solas. No tengo ni manera ni forma de poder continuar con este asunto -volvió a decirse-. Todo parece muy hermético.
   Esta actitud le hacía ser muy conformista. Estaba totalmente desorientado y lo único que le importaba era no estar involucrado en la muerte de esa mujer. Todavía se preguntaba su misterioso despertar en aquella ajena habitación con esa extravagante mujer muerta a su lado. Por suerte para él, ya había pasado algún tiempo de aquel suceso, y tenía mucha suerte de que el tema no había transcendido a causas mayores. Él de momento estaba libre. Pero esto no era para sentirse libre de preocupación, pues aparentemente su mujer sí que parecía estar en problemas, y no sabía como ayudarla.
   Su esposa tenía un espíritu luchador. Es sorprendente- se decía- cómo una mujer puede aguantar tanta actividad e intensidad, pues se pasa el día trabajando, las compras y las preocupaciones de casa.- siguió diciéndose-, añadiendo el caso de la difunta Irene. Son muchas cosas que hay y que tiene que soportar día a día.
   Una noche mientras cenaban en el absoluto silencio, él quiso romperlo. El rostro de su mujer era cara de circunstancia, como si algo grave rondara por su mente; por eso decidió quebrantarlo.
-Sé que te ocurre algo- dijo él.
Ella permaneció como si no hubiera escuchado nada, quitándole importancia a la pregunta y siguió masticando.
-Algo muy grave te sucede y me lo ocultas.
Ella continuaba mordiendo la cena mirando como al vacío.
-Te he visto como entregabas a un enorme polizón un sobre.
-No sé de lo que me estás hablando,-respondió ella-  te debes de confundir con otra mujer a la que se debe de parecer a mí.
-Y sé también que vas a la calle Valparaiso nº 13.
-Sí, -dijo ella fríamente- voy allí porque tengo una amiga.
-Y esa amiga me parece que se llama, o más bien se llamaba Irene.
-¿Se llamaba, dices?, ¿cómo sabes todo eso?
-Quizás me lo tengas que decir tú, yo estoy confuso.
Ella mantuvo un silencio un instante, como si no supiera que decir.
-Pensaba que eramos un matrimonio sin tapujos- dijo él.
-¡Está bien! -dijo ella-. Espero que no me reproches lo que voy a decir, y espero que tengas paciencia y que ello no dificulte o rompa nuestro matrimonio.
-Esa mujer despertó en mí instintos que ignoraba. No sabía que dentro de mí existía una mujer desconocida. Ella me lo sacó a flote. Esa mujer que sí se llamaba Irene, me enamoró.
-Él seguía escuchando atentamente mientras su mujer continuaba el relato.
-Esa mujer me cautivó desde la primera vez que entró en mi despacho. Me encantaba la manera de como hablaba, de su voz, de su caminar, de sus labios, sus piernas. Me hipnotizó desde el inicio. -Tuve suerte por así decirlo, y le gusté. Tuvimos unos encuentros amistosos. Un día me encontré con ella en su casa, en la calle Valparaiso nº 13. Era una mujer encantadora, muy sensual, casi perfecta; pues no le encontré nada desagradable. Poseía el don de la atracción. Y quizás lo que te diga ahora, no te guste.
-Nos enamoremos. Ella era lesbiana y despertó en mí ese sentimiento, esa atracción sexual que no podía evitar y que solo me ocurría con ella.
-Él se llenó el vaso de vino y en dos tragos se lo bebió, seguía escuchando atónito a su mujer, procurando no interrumpir.
-Mantuvimos una relación de más de dos años-continuaba diciendo- varios contactos por semana. Con ella eso era inevitable. Nada más verla aparecía en mi ese instinto. Su casa era el lugar para nuestros encuentros sexuales, y casi exclusivamente para eso. No hubo un día que la visitara que quedara en blanco. Es igual como tuvieras el cuerpo ese día, que terminabas en sus brazos, y en un acto lesbico. No nos dejemos un rincón de nuestro cuerpo por explorar. Nunca nos saciábamos de una a otra, además sabía sacarte de ti una energía extraordinaria. Debo confesarte que esos encuentros han sido muy felices para mí. Solo deseaba que llegara el momento de encontrarme con ella. Cuando llegaba ese momento, me desaparecían todos los males y las preocupaciones. Y creo que a ella también. No me importaba lo que hiciese ella en su vida, solo me importaba ella y nuestros encuentros.
-Él seguía escuchando, y sin darse cuenta se iba bebiendo la botella de vino. Se sacó un cigarro y lo encendió.
-Sólo una vez fue interrumpido nuestros actos. Sí, ¡ahora lo recuerdo!-seguía diciendo ella mientras tomaba una postura como de arrepentimiento- Fue cuando conocí a ese hombre calvo y corpulento que tu dices que es un polizón. ¡Exacto! es un vicioso y corrupto poli, que desgraciadamente es el hermano de Irene. Es un tipo que hace los trabajos sucios que la policía del interior quiere ocultar. Su hermana me habló de él como un tipo al que jamás hay que acercarse. Entonces empecé a sufrir por ella. Estar más de tres días sin hallarme con Irene, era como si existiera un hueco dentro de mí. Hice un viaje que a ti no te comunique a Portugal, y creía que en esos días iba a perder a Irene. Fueron desesperantes. Su hermano es un tipo muy frío, no hay nada que le asuste. Ha pasado por todo, y no se pierde ni un detalle, pues averiguó nuestra relación lesbica. No se metía con nosotras, solamente de cuando en cuando, aparecía pidiendo dinero a su hermana.
-Se encendió otro cigarro escuchando el relato de su esposa. Se iba sintiendo por la circunstancia como un títere, a momentos avergonzado, pues la otra mujer la había despertado unos sentimientos que él como hombre, no supo conseguirlo.
-Quizás lo que te cuente ahora no me lo perdonarás. Aquella noche que salimos del cine y que yo llevaba el volante, me entraron muchas ganas de visitar a Irene. Te dormí en el coche con unas gotas de éter que suelo tener en un camuflado minipulverizador como defensa personal, como si fuera mi perfume. Te subimos a su casa como si fueras un borracho y te tumbemos en su cama. Ella y yo hicimos el amor mientras tu dormías a nuestro lado. Fue una noche muy diferente, donde ella estaba muy excitada y me pedía más. Y en un momento de éxtasis, ella me dijo que le apretara el cuello. Eso es lo que hice, que enajenadas las dos, le apreté demasiado y la ahogue. Fue algo tan sensacional que yo terminé dormida encima de ella tan relajada que no me dí cuenta que la maté.
-Él permanecía callado, cautivado por la aventura. que estaba escuchando.
-Momentos después, cuando desperté, me di cuenta de la doble situación. Tu seguías durmiendo ajeno a lo ocurrido, y ella a tu lado muerta. Esa mañana tenía un reunión bastante importante que no podía faltar. Tenía que acudir al trabajo como fuese. Me vestí, cogí su bolso donde sabía que tenía sus pequeñas cosas personales. Te puse el despertador a tu hora pues ya finalizaría los efectos del éter y sabiendo que saldrías de esta, me fui.
  - Tú me llamastes por la mañana con esa escusa que yo aparenté creer, y yo estaba preocupada porque por la tarde tenía que regresar a casa de Irene que yacía muerta en su cama, y tenía que buscar una solución a lo ocurrido. Busque el teléfono de su hermano para contarle lo sucedido, sin mencionar que habías estado inconscientemente presente.
Tras una pausa en silencio- ella prosiguió-. He tenido que darle una cantidad de dinero a cambio de que hiciera desaparecer sin hacer mucho ruido a su propia hermana.Como ya te he dicho, es un tipo muy vicioso y sin escrúpulos. Sin ninguna clase de sentimientos que solo le importa el dinero. Para él no existe la familia ni la amistad, y su hermana  le significaba como una prostituta imperdonable. No sé, ni le he preguntado lo que ha hecho con el cadáver. Seguramente algo desagradable y prefiero no saberlo. A cambio de su silenciosa desaparición y salir limpia de este asunto, le he tenido que facilitar toda la documentación de su hermana donde se hará cargo de sus posesiones. Él tiene los medios suficientes para hacer creer que una persona ha dejado de existir.
Asombrado por el trágico final del relato, él seguía sin poder decir palabra. No se veía capaz de explicarle la aventura desesperada que le había causado el final de su experiencia".
(Fin)
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