"La clave de toda la vida es el valor. El valor no es lo que obtienes, sino lo que das" (Debbie Ford)
"La vida no es un lugar seguro"
"... y nunca habrá más perfección que la que tenemos ni más cielo ni más infierno que éste de ahora"(Walt Whitman)
Muchas veces los medios audiovisuales nos gratifican la memoria cuando vuelven a emitir viejos films y extraordinarios documentales. Y esa fantástica oportunidad nos refresca los recuerdos de películas de nuestra preferencia. Y esto trae al caso el comentario siguiente haciendo mención a dos extraordinarios films que por su interesante temática, contiene una similitud. Una sucede en el film de Akira Kurosawa en la taiga siberiana rusa titulada "Dersu Uzala (el cazador)", una película muy apreciada por su director que fue realizada en 1975 con una coproducción Ruso -Japonesa. El otro film tiene el título de "Las Aventuras de Jeremiah Johnson" protagonizada por el genial actor Robert Redford y basado teóricamente en la vida real de -el hombre montaña - llamado John "liver-eating" Johnson (1824-1900). Un western dramático extraído de la literaria biográfica de Raymond Thorp y Robert Bunker. El film made in USA que fue dirigido en 1972 por otro grande director Sydney Pollack. Con el guión de John Millius y la música de John Rubinstein.
"...las montañas rocosas son la columna vertebral de la Tierra..."
Jeremiah Johnson es un ex soldado que participó en la guerra entre América y México (1846-1848), que decide huir de lo que representa una civilización. Para ello prefiere vivir en las montañas rocosas de alguna parte de América y tener una existencia como la de un solitario cazador de osos y castores para posteriormente, vender sus pieles. Una vida en la que debe valerse por si mismo. El film cómo en el Dersu Uzala, transcurre entre una plena naturaleza salvaje. Y salvaje en el sentido de lo que comprende la naturaleza con sus peligros. En ese recorrido de cazador solitario, se encuentra casual y esporádicamente con otros cazadores solitarios como él, algunos ya ancianos que visten con pieles de sus presas, pero que sin embargo, poseen una gran experiencia y de supervivencia de ese medio que se hace a momentos hostil.
Esos encuentros se hacen entrañables donde se intercambian conversaciones de sus andanzas y otras anécdotas. El espectador es atraído por esas imágenes de paisajes naturales vírgenes y nevados. Se permanece atento al siguiente suceso que se pueda encontrar Jeremiah. Existen comentarios existencialistas y filosóficos que pueden pasar invertidos. La amistad y las conversaciones en los encuentros con los otros cazadores sólo duran unos días, y la soledad es el acompañante permanente. Los peligros de un encuentro o de caza mayor como la del oso, son siempre un riesgo posible. La naturaleza hay que respetarla porque también tiene sus leyes como las leyes que tienen los indios nativos que habitan esos lugares. Jeremiah es un hombre muy respetado en alguna tribu que otra porque mantiene relaciones intercambiando pieles, pero los nativos a pesar de todo, ven a un joven y solitario cazador que se merece una compañía. A partir de un último encuentro, Jeremiah ya no cabalgará sólo, pues una generosa tribu ha intercambiado a una india joven como si fuera un objeto valioso que es mejor que Jeremiah no rechace.A partir de ese momento, el film alcanza un ambiente más social. Y no sólo con su nueva y joven acompañante, sino también, con la de un niño que tuvo que acoger cuando encontró a su familia desolada, y atacada por otra tribu local más salvaje e intolerante con los que pretenden asentarse en una montaña ajena donde el niño fue uno de los supervivientes.
Jeremiah ya no está solo. Ya son tres que empiezan a crear una familia que logran construir una casa con troncos de árboles colindante con un río donde el agua no faltará.
Esa construcción y tranquilidad se ve interrumpida cuando tiene la visita de unos jinetes pidiéndole ayuda cómo famoso explorador del territorio. Es una petición de auxilio urgente que depende de la rapidez de su ayuda para salvar unas vidas, pues una caravana está extraviada en un complicado lugar. Para ese requisito urgente de salvavidas, es necesario acudir rápidamente por el camino más corto posible, y el camino más corto conocido por Jeremiah, es atravesando un privado cementerio indio al que hay que respetar no pisando su suelo.
A pesar de que Jeremiah quiere esa consideración para respetar el silencio de los muertos, se ve obligado bajo presión a cruzarlo por las circunstancias y por la responsabilidad de esas vidas.
Silenciosamente logran cruzar respetando el cementerio indio. Logran acudir a tiempo de socorrer a la caravana extraviada de esos nuevos colonos, pero Jeremiah tiene un presentimiento que le hace emprender rápidamente el regreso al reciente hogar agotando a su caballo. Pero cuando llega, los indios como represalia a la intrusión del cementerio, han matado a la mujer y al niño.
Furioso Jeremiah y siguiendo huellas, no descansa hasta alcanzar a sus asesinos. No llega a la media docena de indios, pero Jeremiah sin descanso, da muerte violentamente a cada uno de ellos (sólo uno es perdonado cuando intenta huir).
El film prosigue en una continúa venganza india y Jeremiah (que se ha convertido en una respetable leyenda) siempre se ve perseguido y sorprendido por ataques de solitarios indios, donde no importa para ello, la situación ni el respeto en la nocturnidad. Siempre sale Jeremiah vencedor de esos ataques inesperados, pero no evita que a veces salga herido...
El film tiene una bonita banda sonora y una canción que acompaña las secuencias emotivas que acentúa la soledad, todo ello acompañado de una bella panorámica de valles y montañas.
-----
"Cada vez que se entra en una selva que se extiende centenares de kilómetros, se experimenta un sentimiento que se parece al miedo"(Vladimir Arseniev)
El film Dersu Uzala de Akira Kurosawa, al contrario de las montañas rocosas de Jeremiah Johnson, ocurre en la taiga siberiana. Dónde un pequeño equipo de militares tiene la misión de conseguir un estudio topográfico de la región de Ussurri para los servicios del ejército, de una extensión hasta entonces inexplorada. Vladimir Arseniev, un oficial del zar, se adentra en 1902 en esos territorios desconocidos, en selvas impenetrables llenas de animación, de sonidos que hay que saber comprender que existen en los confines siberianos y de China. Una de esas noches en ese corazón de la taiga siberiana, aparece un viejo cazador solitario de etnia mongol que se acerca a la hoguera que calentaba a los soldados. Su nombre es Dersu Uzala, y a partir de ese momento se convertirá en un guía y amigo.
La película adapta la aventura de Vladimir Arseniev (1872-1930) un explorador y etnógrafo admirado por sus expediciones en el Extremo Oriente. Las memorias del viejo cazador se publicaron posteriormente en 1923. El capitán Vladimir en el film es interpretado por Yuri Solomin, y Dersu Uzala es interpretado por Máxim Munzuk.Dersu Uzala es un viejo cazador nómada y un experto en la supervivencia de ese entorno siberiano. Sus experiencias que comparte, asombran sobretodo al capitán y al resto del destacamento. Por ello es considerado y respetado por los soldados. Conocedor de los secretos que contiene la naturaleza, del lenguaje del territorio y en la interpretación de todos los gestos de animales de la tierra y del cielo. Un personaje solitario que se desenvuelve a la perfección dentro de la selva. Vladimir Arseniev dice en su libro: "Dersu tenía unas manos endurecidas y arañadas. Otros rasguños aún más profundos, marcaban su rostro: uno en la frente y otro en la mejilla, cerca de la oreja, y hablaba de una manera simple y en voz baja, se comportaba con modestia... Tenía delante de mí a un cazador primitivo que había pasado toda su vida en la taiga. Lo ganado con su fusil era lo justo para ir tirando, cambiando los productos de su caza por tabaco, plomo y pólvora que le facilitaban los chinos. Su carabina era una herencia que le venía de su padre. Dijo que tenía cincuenta tres años y que jamás había tenido domicilio. Viviendo siempre al aire libre; únicamente en invierno se fabricaba un cabaña provisional construida con raíces o de corteza de abedul. Sus recuerdos de infancia más antiguos eran el río, una choza, una hoguera, sus padres y su hermanita". Un hombrecillo que carece de miedo y que sabe habitar entre las frías inclemencias del tiempo con peligrosos vientos huracanados, y otros encuentros con diferentes animales y grandes tigres.
Pero después de cooperar en otras expediciones, llega el momento de la vida que se alcanza edades mayores para seguir continuando con la misma actividad, además su vista ya está teniendo dificultades. Al terminar en una última misión, el capitán acoge a Dersu a vivir en su casa con su mujer e hijo. Pero la vida cómoda de la familia no está hecha para él y prefiere a pesar de todo, volver al hábitat de la selva. Una forma de vida que prefiere terminar de vivir antes que el inevitable avance de la civilización elimine la taiga.
El film desprende el valor de la amistad y logra transmitir un enorme respeto a la naturaleza gracias al carisma y a la sencillez de Uzala. Como en el film de Jeremiah, destaca los fabulosos planos de panorámicas.
Ambas películas comparables son muy recomendables por el humanismo que contienen, por ser un canto a la naturaleza, y por la compleja biografía de estos personajes que no toleraron una cierta civilización. Aún estando en peligro, vivieron siendo espíritus libres en completa libertad, en contacto permanente con el medio natural y sus inconveniencias. Renunciando a cualquier tipo de comodidades, donde sus viviendas se encontraban bajo el cielo del hábitat salvaje.
*****







