"El futuro es una cosa demasiado seria como para que podamos dejarla únicamente en manos de simples expertos y de los que conocemos con el nombre de prácticos" (Georg Picht 1913-1982)
"La verdad no se encuentra en la multitud de opiniones, sino en la evidencia" (René Descartes)
"Todo lo que pertenece a la ciencia y la técnica avanza sin pausa, mientras que lo que depende de nuestra evolución moral tropieza o incluso retrocede"(Amin Maalouf)
Georg Picht puede para muchos ser un personaje desconocido. Fue un filósofo, educador y teólogo alemán. Enfermo de asma. Alumno en Friburgo de Martín Heidegger. Desencantado por la posición de la Universidad con el nacionalsocialismo hitleriano creciente. La educación y pedagogía fue muy importante para él, y logra fundar en 1946, un internado considerando que la educación es un principio fundamental en toda sociedad. En 1964 denomina el término <catástrofe educativa> a la pésima educación en la Alemania Occidental. Generó un amplio debate denunciando en diversos medios, la baja calidad educativa y exigió reformas en el sistema escolar. Fue un religioso protestante, pero a la vez, reivindicó una racionalidad en la educación y en la sociedad.
Algunos de sus libros más destacados que podemos mencionar son: Catástrofe de la Educación Alemana (1965), Escritos pedagógicos y políticos - La responsabilidad del Espíritu (1965), Frente a la Utopía (1969), y otros ensayos en diferentes volúmenes como en : Aquí y Ahora. Filosofar después de Auschwitz e Hiroshima (1981).
A continuación se expone unos fragmentos sobre unos de los tema básicos que formó la primera parte de una serie de conferencias de temática sobretodo social, que se transmitieron en la <Radio Alemana del Sur> en el verano de 1968. Lo comentado en esas datas de emisión es todavía de un interés muy actual y preocupante a la vez. Conferencias que demostraron que todos los Estados, llevados por ideologías dominantes, se han dejado capturar en una red de ilusiones políticas. Motivo este que hace que el mundo viaje de una manera veloz hacia una catástrofe cuyas repercusiones son difíciles de imaginar. En el ensayo contiene tematicas que permanecen ignoradas y que todos deberíamos conocer. Comentarios analíticos, evidentes y certeros, de un moralista que consideraba válido el progreso de la ciencia pero que mostraba una enorme preocupación si se utilizaba en las manos indebidas del hombre sin el cuidado para el futuro próximo. El ensayo se publicó originalmente en 1969, al leerlo, parece un tema que sigue cuestionándose en la actualidad, formando parte de una temática abierta, y hace considerar que <la historia se está repitiendo pero con diferentes actores>. El ensayo contiene reflexiones olvidadas por nuestra contemporaneidad, visionarias y existencialistas que hay que tener muy en cuenta porque es el <vivir y trabajar el presente para lograr un mundo mejor>.
"... Todo lo que deseamos, esperamos, proyectamos, realizamos y pensamos está referido al futuro y habrá que repercutir en él. La vida se realiza como una anticipación del mañana, por lo que nos vemos obligados a orientarnos sobre dicho futuro y a anticiparnos a lo que habrá de ocurrir más adelante. Si en estos procesos existen errores cometidos, estos suelen traer desastres consecuenciales que afectan al buen desarrollo del porvenir y, si somos llevados por cualquier error, si nos dejamos guiar por suposiciones desarcertadas, nos harán pensar y actuar de forma incorrecta, y tendremos que pagar después las consecuencias de tales errores. Por consiguiente, la pretensión de pensar y obrar de una manera responsable, no puede eludir la obligación de procurarse un esquema para aquellas preferencias del futuro desarrollo mundial que hoy ya pueden ser calculadas con ciertos grados de probabilidad y que, por tanto, han de ser consideradas como realidades de la política, de la economía y del proceso social. Sobretodo, la política ha de servirse de todas las posibilidades de pronóstico que la ciencia está en condiciones de ofrecernos.... Si se renuncia a esto, queda reducida a una quimera que sirve para alimentar la gestación de crisis económicas, a revoluciones y guerras..."
Responsabilidad de la humanidad frente a la historia de su futuro. Extracto de -Frente a la Utopía- (1969).
"Pronosticar el futuro, intentar descubrir su secreto era algo vedado a la ciencia hasta hace poco. La revolución científica ha modificado cualitativamente y repentinamente, que ha hecho experimentar un cambió hasta en las más profundas estructuras fusionándose la ciencia con la tecnica para constituir una unidad indivisible. Todos los experimentos abstractos del pensamiento son transformados al poco tiempo por el aparato industrial en realidades sociales. Y ya no existe ningún sector de la vida humana que no se vea afectado porque varían en todas las formas de nuestra vida, tanto en la política, económica y en la estructura social. Las repercusiones de la ciencia pues, llegan hasta la intimidad de nuestra vida.
La tecnología, los medios de información y comunicación, hacen posible que todo sea conocido hoy. Las fronteras son traspasadas perdiendo su eficacia. El poder se ha hecho omnipresente en cierto modo, pero sigue con la imposibilidad de preveer sus consecuencias, y nadie puede confirmar las nuevas conquistas que puedan nacer de la ciencia, y tampoco saber si un incidente, una simple irreflexión de cualquiera pueda interrumpir una <paz> y provocar un conflicto político y militar.
El este aspecto de la tecnica fuerza a que en épocas de crisis, la decisión del <estado mundial>, queda delimitado en un círculo de pocos individuos. Esto provoca una inestabilidad que no es transitoria, sino que, por razones de estructura, condiciona de manera permanente la constitución del mundo artificial en que vivimos, que nos situa en nuevas exigencias espirituales y morales de la que la Humanidad tiene que tener la conciencia clara. Esto hace que los seres humanos tenemos que modificarnos permanentemente por la rapidez que transcurren las cosas. Lo que antes era un hábito y orientación que formaba la base de la existencia, hoy en la actualidad, por las circunstancias de esa rapidez y de la manera tan radical que suceden, no garantiza una base estable. Además todas nuestras experiencias (aunque sean un grado y se tengan que considerar), van quedando anticuadas y solemos analizar la situación del mundo anticuadamente y erróneamente, pues continuamente aparecen nuevas evoluciones que requieren análisis diferentes y decisiones más acertadas al momento.
Todo el mundo está obligado a pensar con los demás. Es un gran cometido para encarar el futuro. Somos ciudadanos de nuestro Estado y miembros de nuestra sociedad, y a la vez, somos como los demás miembros del planeta.
La ciencia también tiene preocupaciones económicas, y de inversión. El futuro real no es el compendio de todo lo que sería posible, sino el resultado de realizaciones de un pequeño sector enfrescado en el campo de lo posible, de un sector elegido en virtud de razones más o menos lógicas. Las prioridades influyen en la evolución de nuestro futuro, no se funda en consideraciones de orden científico, sino en decisiones a veces de otros carácteres. La ciencia depende de una planificación y de una financiación que está condicionada a factores: políticos, económicos y sociales".
Lo comentado forma la primera parte de esas conferencias mencionadas. Una introducción que tiene aspecto de aviso a las siguientes generaciones dominantes. Evidentemente, después de leer este ensayo, los tecnicos de la ciencia han acertado en muchos progresos, pero también, hay errores grandes cometidos por actores políticos con la ayuda de esa mala e inadecuada mano científica y tecnológica mencionada en provecho de beneficios propio con conquistas crueles y asesinas que enturbian la <Paz Mundial>.
Suele ocurrir que, los buenos dialogos, los buenos escritos, debates filosóficos y sociales son siempre de interés de escasas personas. El intento de las buenas intenciones morales y educativas, a veces visionarias, se pierden y no son oídas por la multitud. Muchos pensadores como Gorg Picht, estuvieron concienciando y trabajando para que sus progenitores tuvieran la cultura de un mundo más habitable. Una vida que ellos no pudieron disfrutar pero que sin embargo, no dejaron de pensar en el futuro de los demás.
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