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29 mar 2023

Rosa Luxemburgo: La Libertad y el Socialismo.

 "La democracia es indispensable para la clase obrera, porque sólo mediante el ejercicio de sus derechos, en la lucha por la democracia, puede el proletariado adquirir conciencia de sus intereses de clase y su tarea histórica" (Rosa Luxemburgo)

Rosa Luxemburgo 

   Su libro -Reforma o Revolución-, creó una línea divisoria en el movimiento marxista, logrando que pocos militantes de izquierdas se enfrentaran a la derecha revisionista con la pasión que expuso Rosa Luxemburgo. Rosa fue una marxista polaca que pensaba que la teoría del gradualismo se había convertido en la excusa de los temperamentos conservadores para hacer poco y hacerlo lentamente, y que el movimiento obrero socialdemócrata se conformara con el estado de las cosas de aquel momento.

   Y, sin embargo, en esta batalla del movimiento de izquierda que fue el espartaquismo, reinaba el espíritu de la heterodoxia. Rosa se oponía al -centralismo implacable- y a la cospiranoica organización de los leninistas, que no tenían más remedio que exigir una -ciega obediencia - y una subordinación mecánica -, y luchó por el gobierno de las grandes masas, pero lo juzgaba inimaginable <sin una prensa libre y sin censura, sin la actividad libre y sin trabas de las asociaciones y reuniones>. No quería que ver nada con un <socialismo decretado o impuesto desde las cúpulas por una docena de intelectuales>, y confiaba en que la  revolución <no necesita el terror para lograr sus objetivos: odia y desprecia el asesinato>. Se oponía a la idea de una masa regimentada y afirmaba: <Sin duda, toda institución demócrata tiene sus límites y defectos, naturalmente son cosas que se comparten con otras instituciones humanas. Pero el remedio que Lenin y Trotsky han encontrado, la eliminación de la democracia como tal, es peor que la enfermedad que se supone a curar; ya que interrumpe la misma fuente viva de la que únicamente puede venir la corrección de todos los defectos innatos de las instituciones sociales. Esa fuente es la vida política activa, enérgica y libre de las grandes masas del pueblo>.

  Aquí estaba una vez más la separación de los caminos, no entre izquierdistas y derechistas, o entre revolucionarios y reformistas, sino entre socialistas libertarios y socialistas totalitarios. En su libro sobre La Revolución Rusa que se publicó después de su vergonzoso asesinato, junto con Carlos Liebknecht, por los militaristas alemanes en Berlín, Rosa Luxemburgo insistía:

   <La libertad sólo para los partidarios del gobierno, sólo para los miembros de un partido -por muy numeroso que este sea-, no es libertad. La libertad es siempre la libertad para el individuo que piensa de manera diferente>.

   Y el marxismo en su mejor momento autocrítico, severo y trágico, se refleja de nuevo con estas palabras: 

   <Con la supresión de la vida política en todo el país, la vitalidad de los soviets está abocada también a deteriorarse progresivamente. Sin elecciones generales, sin una libertad de discusión la vida de cualquier institución pública se convierte en una ficción en la que lo único activo que queda es la burocracia. Nada puede evitar el funcionamiento de esta ley. La vida pública desaparece gradualmente; unas cuantas docenas de dirigentes del partido, enérgicos e idealistas dirigen y gobiernan; en realidad, entre ellos una docena de líderes destacados son los que mandan y a la élite de la clase obrera se la convoca a una reunión de cuando en cuando para que aplaudan los discursos de los líderes y para que aprueben unánimemente las resoluciones que se les presentan. En el fondo éste es el gobierno de un grupo; una dictadura sin duda, pero no la dictadura del pueblo, sino de un puñado de políticos>.

   < ...La transformación socialista supone una lucha prolongada y tenaz, en el curso de la cual es bastante probable que el proletariado sufra más de una derrota, de modo que la primera vez, desde el punto de vista del resultado final de la lucha, necesariamente llegará al poder -inoportunamente-...>(Reforma o Revolución).

Rosa Luxemburgo (1870-1919), es una leyenda de la causa socialista. Fue una militante del partido alemán SPD, encabezando el ala izquierda. Sus diferencias con la dirección de este partido le llevó a organizar junto con Liebknecht, la liga espartaguista, protagonizando en 1919 un levantamiento comunista en Berlin contra el entonces gobierno socialdemocrata de F. Ebert. Una vez reprimido dicho movimiento, tanto Rosa cómo Liebknecht fueron torturados y asesinados. Actualmente Rosa Luxemburgo es un referente feminista admirada por su lucha revolucionaria. 

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