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28 sept 2021

Relatos Cortos Próximos. 10 Parte

 "Está ciudad de Barcelona, se parece cada vez más a la novela  ficcionaria de 1984 de G. Orwell. Los medios de comunicación dan una guerra continua, de entre independentistas contra nacionalistas o viceversa, entre otras más que existen en el mundo. Los lugares públicos cada vez están más vigilados por esos grandes gorilas de guardias de seguridad. Hay cámaras de vigilancia en todos los rincones quitándote la privacidad. Sin olvidar también ciertos drones que visualizan el tráfico. Y el tema del virus ha acelerado un proceso informático que nos mantiene a todos bajo un controlado dominio. Todas estas cosas, coartan hasta cierto punto la libertad individual, y en ciertos momentos, esas medidas de seguridad hace sentir al individuo inseguro y  a la vez, sospechoso y un posible culpable de cualquier mal acto que suceda por pequeño que sea.


   Aunque quiso prevenirnos y de avisarnos de que cuidáramos de conservar -La Libertad-, me pregunto a momentos, el por qué el estimado Orwell escribió este libro. Porque haciéndolo, lo que se ha conseguido a la vez, ahora que es más posible con la ayuda de las tecnologías; es dar un ideal a los gobiernos para aplicarnos el sistema de control, el terror y la dictadura de su novela"

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"Hablaba y hablaba sin parar. Hablaba hasta por los codos. Estoy seguro, que sus palabras eran más rápidas que sus pensamientos. Y hablaba de cualquier cosa. Cada vez que yo intentaba decir algo, o decir una palabra, creo que le estaba dando más motivos para cambiar de conversación. Hablaba del tiempo, de coches, de fútbol, de recetas de cocina, etc.. Un verdadero charlatán que no comprendía que una persona tiene un límite de escucha. Hablaba tanto que, uno escuchándole, alcanzaba un trance y empezaba a sentirse repentinamente atraído por una sonnoliencia, a la que uno se despertaba cuando alzaba la voz, o te daba un toque en el brazo buscando tu máxima atención. Te hablaba tanto, que te quitaba las ganas de hablar con alguien en unos días. Uno era capaz de huir de cualquier conversación por muy interesante que pudiera ser. Entonces uno empezaba a comprender y a apreciar la soledad y el don del silencio. ¡Maldito charlatán!".

(The Hunter of Dreams)

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